jueves, 15 de octubre de 2009

Oscuridad


Miénteme.
Di lo que tengas que decir.
Hazme feliz.
Pero no me mientas.


miércoles, 14 de octubre de 2009

Ilusiones

Absurdas ilusiones...

martes, 6 de octubre de 2009

Celos

" - Quería saber hasta qué punto podías comprenderme. Los celos. Tú no sabes lo que quiere decir eso... Tienes suerte, no los has sentido. Son una bestia que te devora por dentro que te corroe, te desgarra, te despedaza, te retuerce; te devanas los sesos... "
(Perdona si te llamo amor)




¿Y quien puede? ¿Quien es capaz de entender algo así? Los celos son algo irracional, casi aleatorio. Le toca a quien le toca, tiene que ver con tu cultura, tus ideas, la seguridad que tengas en tí mismo y en la otra persona. Pero más allá de eso es algo tan disparatado y absurdo como el propio amor. Lo que hay que hacer es controlarlos, no permitir que dominen tu relación, y, mucho menos, tu vida. Y tener en cuenta que sin complicidad y sin confianza, los vínculos se rompen, y que más allá de esos lazos no queda nada, nada que merezca la pena conservar.

domingo, 4 de octubre de 2009

Perdida

Me busco. Una y otra vez. Me busco y no me encuentro. Porque yo ya no soy yo. Porque han pasado tantas cosas que lo que solía ser ha desaparecido. Tal vez sólo esté escondido o camuflado. Tal vez… Pero hasta donde yo sé, ha desaparecido.

¿Dónde quedaron las risas y los juegos? ¿Dónde los libros de aventuras y las varitas mágicas? ¿Y los relatos olvidados que mi mente ideaba?

Lo que era, no lo soy. Lo que fui, lo borré.


Algo me dice que esto no está bien.



Escrito el 10-01-09

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Blah Blah Blah


Dicen.
Dicen que dicen.
Dicen que dicen que dicen.
Y yo no digo nada.

martes, 8 de septiembre de 2009

Adorables

Son blanditos, son bonitos, son suaves, son dulces, son abrazables, son tiernos, son... peluches.


Hay quien dice que son para niños pequeños, pero yo tengo mi habitación plagada de ellos, y me encanta ^^


(en la foto solo una pequeña parte de mis adorables bichos XD)

lunes, 3 de agosto de 2009

Lágrimas


Mi mamá siempre decía que cuando era pequeña le encantaba llorar, porque le dejaba los ojos claros como el agua, preciosos. Yo después de esos ratos en los que mis lágrimas se precipitan al vacío, reniego de mirarme al espejo. Donde antes mis ojos eran blancos, hay ahora unas lineas rojas horribles. Donde antes había unas ligeras ojeras, apenas perceptibles, ahora encuentro unos párpados hinchados que, junto con unas mejillas más sonrosadas de lo habitual y unos surcos de agua que las atraviesan, me dan un aspecto un tanto deforme.

Tal vez el Jorobado de Notredame no fuera más que un niño llorica que la leyenda transformó en un ser amorfo, odiado y temido por quienes habitaban el Paris de aquellos tiempos. La imaginación da para mucho y la exageración no es un arte que dominen solo los andaluces (un tópico más, como otros muchos).

No sé, quizá no tenga verdaderos motivos para llorar. Igual ese es el problema, que me siento culpable conmigo misma por desperdiciar el tiempo en esas niñerias. Pero, siendo completamente sincera, no lo puedo evitar. Desearía ser más fría, más distante hasta con mis propios sentimientos. Pero no puedo, no soy capaz. Si me enfado, me enfado, si estoy contenta estoy contenta, pero si me entristezco o me conmuevo... lloro. Y entonces se me deforma la cara... y lloro todavía más.